El movimiento se muestra andando: Milagros Vicente y la danza española en Puerto Rico
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Con esta frase —el movimiento se muestra andando— cerramos una de las últimas entrevistas que tuve con mi maestra Milagros Vicente (Santurce, Puerto Rico, 1939–2020), quien me introdujo en la travesía de la danza cuando tenía tres años. De ella aprendí disciplina y técnica, pero también el respeto por las distintas escuelas de la danza española y por las particularidades de cada una. La información que presento procede de los testimonios que me transmitió la propia Milagros Vicente y forma parte de mi tesis doctoral, Entre dos aguas: Historia de la danza española en Puerto Rico (1900–1960).[1]
Milagros Vicente inició su relación con la danza a los cuatro años al aprender a tocar las castañuelas. Entre los seis y doce años fue discípula de Ruth Vera (1924–2013), y posteriormente estudió ballet con Ana María Valdés Cobián de Saldaña (1909–1995) y Hilda Casals de Puras (1916–2005) —en cuya escuela enseñaron los maestros José Parés y Pepe Montes, quienes también fueron fundamentales en su formación artística—.[2] Adicionalmente, estudió flamenco con Francisca González la Quica.
En 1952, con apenas trece años, Milagros Vicente inició su trayectoria artística al compartir escenario con figuras destacadas de la danza en Puerto Rico como Gilda Navarra, Ana García y Pepe Montes.[3] Actuar junto a artistas consolidados a tan corta edad sugiere tanto su talento excepcional como su temprano acceso a espacios escénicos relevantes. Además, su participación en estos eventos inscribe su trayectoria en el contexto de la efervescencia cultural que vivía Puerto Rico en la década de 1950, marcada por el auge de la danza española y la consolidación de la escuela y compañía de ballet y baile español de Ana García y Gilda Navarra.[4]
En 1953 Vicente amplió su trayectoria al comenzar ambas disciplinas en la escuela de María Teresa Miranda, lo que evidencia una madurez y dominio técnico inusuales para su edad. Ese mismo año, su proyección internacional se fortaleció al participar en una presentación en el Teatro Payret de La Habana, Cuba, invitada por la Compañía Estrellas de Cabalgata y acompañada por el guitarrista Chucho Vidal.
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En la entrevista que hicimos a Milagros Vicente, relató que durante un ensayo en el Teatro Tapia, fue descubierta por Zenobia Camprubí, destacada traductora y escritora española exiliada junto a su marido, el poeta y premio Nobel Juan Ramón Jiménez. Tras residir en Cuba entre 1936 y 1939, ambos se asentaron definitivamente en Puerto Rico hasta sus muertes en 1956 y 1958.[5] Atraída por el sonido de sus castañuelas, Camprubí asistió a una práctica de Vicente. Al quedar cautivada por su talento, organizó un encuentro para que su esposo Juan Ramón Jiménez también la viera bailar. Jiménez se mostró profundamente impresionado por la madurez interpretativa de la joven bailarina.
En esa fecha, Milagros Vicente debutó como solista en el Teatro Tapia, donde presentó un programa de bailes españoles con acompañamiento de Elsa Rivera Salgado al piano y la presencia del propio Juan Ramón Jiménez. Inicialmente se había previsto que Juan Ramón Jiménez leyera un fragmento de La gitanilla de Cervantes, pero problemas de salud se lo impidieron. A pesar de su prestigio, solicitó mantener su nombre en un lugar secundario dentro de los afiches promocionales, reflejo de la humildad que lo caracterizaba. Este evento, que incluyó la interpretación de doce números de danza, destacó no solo por su exigente repertorio, sino también, de nuevo, por la participación de Juan Ramón Jiménez, quien realizó la lectura de su texto “Baile y Ballet” durante la función. La presencia de Juan Ramón Jiménez y su intervención subrayaron la relevancia artística del espectáculo y validaron la calidad interpretativa de Vicente. Este debut marcó un hito en su carrera y reflejó la intersección entre exilio, literatura y danza en el panorama cultural puertorriqueño de la época.
En 1954, con la inauguración de la televisión en Puerto Rico, Milagros Vicente fue presentada como el mejor talento del baile español por el pianista Jesús María Sanromá en el programa Puerto Rico en el Arte, transmitido por el Canal 2 y auspiciado por Luis A. Ferré y las empresas Ferré.[6] Durante sus presentaciones, Vicente estuvo acompañada por Sanromá en dos ocasiones: el 22 de agosto[7] y el 24 de octubre.[8]
En un tercer programa, colaboró con la soprano María Esther Robles en la interpretación de las Siete canciones populares españolas de Falla. En un cuarto programa, dedicado al mismo compositor, Vicente interpretó la Farruca del Molinero, de la obra El sombrero de tres picos, con acompañamiento de Sanromá en el piano. Lamentablemente, estas grabaciones no se han conservado.
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Su destacada participación en dichos programas le valió el reconocimiento como revelación artística del año. Ese mismo año, Vicente y su grupo participaron en la inauguración del Hotel La Concha, donde presentaron un espectáculo de baile español que evidenció su compromiso con la promoción cultural y la difusión de la tradición dancística hispana en Puerto Rico.
En 1955, Milagros Vicente y Pepe Montes ofrecieron un recital en la Casa de España, acompañados por el pianista Alfredo Romero Bravo. El programa, dividido en dos partes, presentó un repertorio de piezas de música y danza española destacadas por su variedad y riqueza histórica. La realización de un concierto en la Casa de España en 1955, un espacio asociado con afiliaciones franquistas, plantea diversas interpretaciones sobre las complejas relaciones entre el arte, la política y la identidad cultural en el contexto puertorriqueño.
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La Casa de España en Puerto Rico, fundada en 1914, es una institución cultural histórica en San Juan que preserva y promueve el patrimonio español a través de actividades sociales, artísticas y comunitarias.
En 1956, Milagros Vicente contrajo matrimonio con Pepe Montes y ambos se trasladaron a Sevilla. Ese mismo año debutó en el Teatro Calderón de Madrid, acompañada por Antonio González “El Pescailla”. Asimismo, trabajó en la Sala Pasapoga de la misma ciudad.[9] En 1978, Milagros Vicente, junto a Pepe Montes y sus cuatro hijos, se estableció definitivamente en Puerto Rico. En esta etapa, Montes ya se había retirado de la escena artística, mientras que Vicente centró su labor en la enseñanza y la dirección artística. Fundó su propia academia de danza en el municipio de Trujillo Alto, donde formó a nuevas generaciones de bailarines. Su compañía, conocida como el Ballet de Milagros Vicente o Ballet Andalucía, se destacó en diversos eventos culturales, contribuyendo a la difusión del baile español en la isla. Ese mismo año, Vicente participó en el Festival de Teatro Puertorriqueño, organizado por los BSJ en el Teatro Tapia, presentando estampas de la escuela clásica española.
En 1981 el Ministerio de Asuntos Exteriores de España reconoció la trayectoria de Milagros Vicente como bailarina y maestra, otorgándole un premio reseñado en los periódicos ABC[10] de España y El Mundo[11] de Puerto Rico. Tras el fallecimiento de Pepe Montes en 1984, Vicente continuó desarrollando su legado artístico en Puerto Rico. Dirigió grupos de baile en la Casa de España y colaboró con La Peña Madrileña en la producción de zarzuelas. Además, impartió clases en instituciones destacadas como el Centro Gallego, el Centro Andaluz, los BSJ y el Conservatorio de Ballet Concierto de Puerto Rico.
El legado de Milagros Vicente perdura en la formación de sus estudiantes y en la presencia continua del baile español en Puerto Rico. Su trayectoria consolidó una tradición que sigue viva en la escena cultural de la isla.
Works Cited/Further Reading
Jeanne d'Arc Simone Casas Panouze, Entre dos aguas: Historia de la danza española en Puerto Rico (1900-1960) (tesis doctoral, Universidad Carlos III de Madrid, 2025. ORCID: 0009-0002-2785-2265.)
[1] Jeanne d'Arc Simone Casas Panouze, Entre dos aguas: Historia de la danza española en Puerto Rico (1900-1960) (tesis doctoral, Universidad Carlos III de Madrid, 2025.), cap. 3, sección «Milagros Vicente», 447.
[2] José Parés (Puerto Rico, 1926-2006), fue un bailarín puertorriqueño vinculado al desarrollo temprano del ballet en el Caribe. Formó parte del Ballet Alicia Alonso en Cuba en 1951 y participó en los intercambios artísticos que contribuyeron a la profesionalización de la danza en Puerto Rico a mediados del siglo XX. José Ramón Peruyera Ruiz (Sevilla 1913—Puerto Rico, 1982), mejor conocido como Pepe Montes, fue un bailarín y maestro de danza española que llegó a Puerto Rico en 1946 con la compañía Cabalgata. Desarrolló una importante labor pedagógica y escénica e introdujo repertorios de escuela bolera, bailes regionales y flamenco en la isla.
[3] Su temprana participación en los conciertos de baile español celebrados el 28 de noviembre y el 27 de diciembre de ese año en el Teatro de la UPR, revela su integración precoz en el círculo profesional de la danza puertorriqueña.
[4] Los Ballets de San Juan (BSJ) fueron fundados en 1954 por Gilda Navarra (1921-2015), Ana García (1928—2007) y Juan Anduze. Surgieron a partir de la academia de ballet y baile español que Navarra y García habían establecido en Santurce tras regresar a Puerto Rico en 1950. La compañía desempeñó un papel central en la profesionalización de la danza en la isla y desarrolló un repertorio que combinó ballet clásico, baile español y temas puertorriqueños.
[5] Consuelo Naranjo Orovio y Miguel Ángel Puig Samper, «De isla en isla: los españoles exiliados en República Dominicana, Puerto Rico y Cuba» (Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2006), pág. 100.
[6] «Puerto Rico en el arte: Sanromá comienza el programa el domingo por Telemundo», El Mundo, 12 de julio de 1954, 13.
[7] «Puerto Rico en el arte: Sanromá presentará a Milagritos Vicente», El Mundo, 16 de agosto de 1954, 14.
[8] «Sanromá presenta un resumen artístico», El Mundo, 23 de octubre de 1954, 18.
[9] Capilla J. Martínez, «Milagritos Vicente triunfa en Sevilla», El Mundo, 25 de agosto de 1956, 3.
[10] «Reconocimiento a Milagritos Vicente», ABC (Madrid), 10 de enero de 1981, 10.
[11] Annie Arana, «Agencia española premia bailarina», El Mundo, 10 de marzo de 1981, 16.
- Portada de la imagen: Fotografía por Juan Gynes. Milagros Vicente. Adaptado por Marwin Sánchez, Personal Archive Milagros Vicente.
- Imagen de galería 1: El bailarín español Pepe Montes (José Peruyera), y su esposa, la bailarina y maestra Milagros Vicente, con estudios en Puerta de Tierra, San Juan, Puerto Rico. Fuente de la fotografía: Victoria Espinosa
- Imagen de galería 2: La bailarina boricua de flamenco Jeanne d'Arc Casas presenta el legado de Milagros Vicente en la Casa de España en San Juan, Puerto Rico.
- Imagen de galería 3: Programa original del Teatro Municipal Tapia (1954), que forma parte del archivo personal de Milagros Vicente. En esa noche histórica, Milagros interpretó doce piezas de danza española, mientras Juan Ramón Jiménez leía textos en el escenario y Elsa Rivera Salgado la acompañaba al piano. Este documento, inédito durante décadas, es un testimonio de la riqueza artística cultivada en Puerto Rico y del papel central que estas mujeres desempeñaron en el desarrollo cultural de la isla.
- Imagen de galería 4: Milagros Vicente. Adaptado por Marwin Sánchez, Archivo personal de Milagros Vicente.
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